El Hojarasquín del Monte

El capítulo comienza con dos primas aventuradas en el bosque, asustadas y nerviosas porque según mente habían ido al bosque para llevarse los pichones de loros y pájaros para que éstos adornasen su jardín con los cánticos que sólo ellos sabían hacer, al sentir lástima y pena por los padres de los pichones dieron vuelta atrás para devolverlos con sus padres, pero después de ésto comenzaron a sentir calor y era que al parecer estaban algunas personas estaban quemando para hacer potreros cuando de repente una de las primas vio un venado que estaba correteando y estaba bebiendo en un pozo azul, a lo que la otra prima (cuyo nombre es Ligia) le advirtió que lo le mirase porque podría tratarse del Hojarasquín del Bosque alterado por el fuego, pues él es el encargado de cuidar el bosque, aunque de todos modos el venado no se tardó en alejarse de aquel lugar. Cuando se adentraron un poco más escucharon un loro que cantaba con mucha fuerza y que al parecer estaba enojado y alterado por lo que le sucedía al bosque mientras lo animales asustados trotaban en desbandadas y el fuego se expandía más y más, a lo que una de las primas le preguntó a la otra que por qué lo harían, y ella le explico que lo hacían para supuestamente fertilizar la tierra para la cosecha. De repente una de las primas se extravío pues se fué por un atajo y vió como un tronco le picaba el ojo y le hacía señas, por lo que ella se asustó y le dijo al viento: Ay alma mía, ¡un guayacán me hace señas!, entonces el espectro de la mamá, la cual había desaparecido hace mucho tiempo le dijo: ¿Dónde?, y la niña le respondió asustada: Allá en la esquina, y el espectro de la mamá le advirtió: No seas loca. Puede ser el Hojarasquín del Monte, porque el es el guardián del bosque, esa fué la misión que se le fue entregada, antes, el era un leñador activo, que talaba los árboles todos lo días para llevarlos a su rancho y convertirlos en carbón o para venderlos, pero el Señor de la Selva viendo ésto lo castigó y lo condenó a ser el guardián del bosque como el Hojarasquín del Monte. Poco a poco la niña se fué acercando al guayacán y a su vez el guayacan comenzaba a sudar más y más y a llorar lagrimones cristalinos, la niña le preguntó: ¿Por qué lloras?, y él respondió: ¿No ves cómo han soasado el bosque?, intenté protegerlo, envié a la hormigas arrieras para que los espantaran, envié a las culebras para que los atraparan  por lo troncos, pero todas huyeron antes el fuego, todo fué inútil. Pero cuando llueva volveré a retoñar y seré más fuerte y protegeré al bosque. Pero Ligia su prima la vió y le dijo que se alejará porque el hojarasquín la podía atrapar y se fueron corriendo de aquel lugar cada vez más presurosas por la caída de la tarde.


Resultado de imagen para el hojarasquín del monte


Entradas más populares de este blog

América Cuenta sus Mitos